Friday, October 31, 2014

Clásicos Abandonados, a Propósito

Os presentamos a Michael Fröhlich, un hombre de tal perspicacia y talento que fue capaz de encontrar la limusina que en su tiempo llevó a Adolf Hitler. Autodeclarado como artista, filósofo, diseñador de moda y piloto de carreras, entre otras ocupaciones, Fröhlich actualmente se dedica a restaurar y vender coches clásicos. De hecho, éste chamuscado Rolls-Royce (reliquia de un incendio en su concesionario en 2005) es el auto que utiliza diariamente.


En su 50 cumpleaños, Michael construyó un imaginativo jardín compuesto de varios automóviles clásicos, todos del mismo año de su nacimiento, 1950. La gran mayoría de ellos fueron adquiridos en condición operativa, siendo aparcados de manera definitiva en este cementerio personal.


Entre todos estos automóbiles se encuentran varias piezas de singular valor, fabricadas por las legendarias firmas Jaguar, Rolls-Royce, Mercedes-Benz, BMW o Porsche en el año 1950. Hoy día acumulan humedad, tierra y moho mientras se descomponen lentamente en la tierra que les rodea.






 
En este brutal estado de abandono, expuesta a los elementos, la colección de Michael Fröhlich pretende ser un testimonio del triunfo de la naturaleza sobre algunos de los ejemplares tecnológicos más prestigiosos creados por el Hombre. "Son como mis hermanos", dijo Michael al diario Der Spiegel en 2009, en una entrevista nueve años después de la inauguración de su jardín privado.










 
¿Deseoso de visitar este surreal edén del metal oxidado? Michael sólo organiza visitas privadas a través de su sitio web, http://www.michaelfroehlich.com/

Agradecemos las imágenes a Arnoud and Ard op de Weegh, en su libro de Cementerios de Coches en Europa, además de Extraordinary Car Collections y Fotogalerie Thomas.

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